¿Qué tanto es tantito? Todo es cuestión de números…
Miguel Rubio Godoy

Bien dice el refrán popular, que hay que saber cuántos vienen a comer a la casa, para calcular cuánta agua hay que echarle a los frijoles, de modo que todas las personas convidadas alcancen algo. Desde luego, siempre es bienvenida la visita de nuestros seres queridos y se puede hacer rendir más el alimento, improvisar creativamente y racionar un poco, por el gusto de compartir la mesa cuando – felizmente – nos “caen” de sorpresa.



















