¡Hay que florecer donde fuimos plantados!
Karina M. Grajales Tam

Camino rumbo a la escuela, con la cabeza agachada, buscando monedas, billetes o algún tesoro perdido, pero solo encuentro restos de comida, corcholatas, plásticos, colillas de cigarros, excrementos de perro, entre otras cosas nada interesantes para mí, sin embargo no todo es “desagradable”, también se vislumbran unas miniaturas de colores rosas, amarillas, blancas, todas revestidas de verde!





























































